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«Creo en el trabajo, no en las musas. Las ideas surgen con los dedos en las teclas»
Resulta difícil imaginar a Noe Martínez, optimista y resuelta, dejándose ganar por el desánimo, a punto de tirar la toalla, tras las negativas de varias editoriales a publicar sus novelas. Pero ocurrió. Ahora se dedica a disfrutar del momento que vive, además de cuidar con mimo sus proyectos futuros, que pasan, sin excepción, por consolidarse en el durísimo mercado de las letras.
-¿Es complicado hacerse un hueco?
-Sí. Pero a mí lo que me resultó más complicado fue no desalentarme, no tirar la toalla. No sé que habría hecho si no hubiera tenido un remanente de dinero para seguir viviendo, mientras esperaba poder publicar mi primera novela, con la segunda ya en el cajón. Cuando me di cuenta de que el tiempo pasaba y la flauta no sonaba, vi un anuncio que me abrió los ojos. Decía: «Sean cuales sean tus sueños, sigue caminando». Y lo hice. Aquí gana el que aguanta. Luego llegaron Alejandro Diéguez y Ézaro y publiqué la primera novela, e inmediatamente después, en Ediciones B, la segunda. La tercera estará en mayo, y estoy corrigiendo la cuarta...
-¿Cuál es el secreto?
-No creo en la llegada de las musas. Creo en el trabajo, en sentarte. La idea surge con los dedos en las teclas. A mí me fluyen muy rápido las páginas. Corrijo poco. No leo mucho cuando escribo. Lo dejo para el final, cuando ya está acabado. Y, sinceramente, a mí sigue sorprendiéndome que pueda escribir, es como un milagro fantástico.
-¿Cómo elige los temas de sus libros? ¿O son ellos los que la eligen a usted?
-Lo que elijo son los personajes, cuántos serán, su trabajo y qué va a pasar. Pero no suelo pensar en meter uno u otro tema, porque no sería capaz de encajarlos. La actualidad, la vida, es el mejor tema.
-¿Recuerda lo primero que escribió?
-Sí. Tenía 7 u 8 años. Era una poesía, un ripio absurdo sobre la primavera, con el que triunfé en el colegio. |
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